NRF Europe 2026: tendencias retail que hay que recordar

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Del 15 al 17 de septiembre, NRF Europe 2026 reunió en París Expo Porte de Versailles a más de 12 000 visitantes, 525 expositores y 200 ponentes.

TimeSkipper estuvo presente en el stand de Zebra Technologies, dentro de su ecosistema de socios, y pudo contrastar las tendencias observadas en el salón con las que ya habíamos identificado en uno de nuestros artículos anteriores sobre las innovaciones retail que conviene tener en el radar en torno a las operaciones de tienda.

Tras tres días recorriendo los pasillos (y unos cuantos miles de pasos después), destacan cinco tendencias retail de NRF Europe 2026:

•      La RFID vuelve a primer plano
•      El carrito conectado: ¿gadget o nueva fuente de datos?
•      Seguridad y merma desconocida: pasar de la detección a la acción
•      Tiendas autónomas: ¿de verdad hay que complicarlo más?
•      El ecosistema Zebra: cuando las tecnologías empiezan a hablar entre sí

La RFID vuelve a primer plano

La RFID, evidentemente, no es ninguna novedad. Sin embargo, su presencia fue especialmente visible en NRF Europe, sobre todo con Avery Dennison, que estaba en el stand de Zebra.

Este año la empresa ha lanzado una solución RFID para productos frescos, en colaboración con Walmart. Una iniciativa que reabre una pregunta que ya nos hacíamos: ¿puede la RFID encontrar por fin su lugar en la alimentación?

El coste de las etiquetas RFID sigue siendo un freno, sobre todo por los márgenes unitarios. Pero los productos frescos, con márgenes más altos, podrían ser una primera puerta de entrada.

Habrá que seguirlo de cerca...

El carrito conectado: ¿gadget o nueva fuente de datos?

Aunque hoy los carritos conectados adoptan formas distintas, el tema no es nuevo. Desde hace casi 30 años, las cadenas siguen buscando la fórmula adecuada para convertirlo en una verdadera herramienta de ayuda en el recorrido de compra.

Su ambición: trasladar a la tienda la fluidez de la compra online, ofreciendo al cliente más información y servicios mientras hace la compra.

Hanshow, junto con shopreme y Lucky Cart, apuesta por una tablet fijada a un carrito convencional: el cliente escanea sus productos y unas cámaras verifican los artículos que va depositando. Un enfoque que reúne tres áreas de especialización. Instacart va más allá con Caper Cart, donde los productos se detectan automáticamente, las frutas y verduras se pesan y el pago se hace desde el propio carrito. En un punto intermedio, Coopérative U prueba en Bischwiller un modelo desarrollado por KBST, que combina carrito integrado, escaneo, báscula y cámaras.

El carrito conectado de Hanshow

El carrito inteligente de Instacart

El carrito conectado de Coopérative U

¿Qué valor aporta el carrito conectado?

Tres enfoques para una misma pregunta: ¿qué valor encuentra realmente el cliente en un carrito conectado? Porque, para convencer, el dispositivo debe ser lo bastante útil como para que los clientes lo adopten y, al mismo tiempo, aportar beneficios concretos a la cadena, desde la lucha contra el fraude hasta los datos sobre el recorrido de compra.

El modelo más flexible de la tablet fijada a un carrito convencional puede tener, por tanto, ciertas ventajas: prolonga la lógica de los escáneres de mano, con una inversión potencialmente menor.

Queda, no obstante, una incógnita: ¿ayuda realmente el carrito conectado al cliente a controlar mejor su cesta, o puede también incitarle a comprar más? Instacart señala, por ejemplo, un aumento de dos dígitos en el ticket medio en varias cadenas equipadas con Caper Cart. La clave estará en encontrar el equilibrio entre las expectativas del cliente, en particular controlar mejor su presupuesto, y las de la cadena: cumplir su plan comercial.

Seguridad y merma desconocida: pasar de la detección a la acción

La seguridad y la lucha contra la merma desconocida también ocuparon un lugar importante en el salón. Era un reto que ya aparecía en los carritos conectados, con sus sistemas de cámaras y pesaje contra el fraude. Pero más allá de estos dispositivos integrados en el recorrido de compra, se perfila otra tendencia: la prevención del fraude mediante el análisis de datos.

Sensormatic Solutions presentó, entre otras cosas, Shrink Analyzer, una solución en la nube que permite analizar las pérdidas cruzando varias dimensiones: el producto o la categoría afectados, y el lugar y el momento en que se produce la pérdida, gracias a las etiquetas RFID (sí, volvemos a ellas). Al detectar el producto que sale de la tienda, es posible identificar las categorías, zonas u horarios más expuestos y ofrecer a los equipos datos concretos para prevenir posibles pérdidas.

Por su parte, Auror apunta a la comunicación de incidentes de seguridad entre tiendas. Su plataforma centraliza los avisos, cruza la información entre tiendas y permite identificar reincidencias o perfiles de riesgo para evitarlos en el futuro.

Esto confirma un movimiento de fondo que ya se intuía: la tecnología ya no sirve para corregir, sino para prevenir y dirigir desde antes.

Tiendas autónomas: ¿de verdad hay que complicarlo más?

Tras el entusiasmo de los últimos años, el modelo de las tiendas autónomas también parece estar evolucionando.

Boxy cerró sus puntos de venta en Francia en 2024. Amazon también se ha distanciado de Amazon Go y Amazon Fresh, sobre todo por sus costes.

Sin embargo, la red francesa API demuestra que existe otro modelo posible.

Sus tiendas de proximidad, de unos 40 m², funcionan con cerca de 700 referencias, una aplicación o un código QR para identificarse y ningún empleado permanente. Un responsable puede encargarse de varias tiendas gracias a una organización ligera y a un apoyo local.

Aquí no hace falta multiplicar las cámaras ni las tecnologías de visión por ordenador. Una tecnología más sencilla, unida a una necesidad local muy concreta, puede bastar.

Un enfoque que plantea una pregunta interesante para la tienda del futuro: ¿será realmente la más pertinente la tecnología que más hace?

El ecosistema Zebra: cuando las tecnologías empiezan a hablar entre sí

Es probablemente la señal más fuerte de estos tres días: innovar ya no consiste solo en multiplicar las tecnologías, sino en hacer que funcionen juntas.

En el stand de Zebra, la RFID, las etiquetas electrónicas, los terminales móviles, la visión por ordenador y soluciones de software como TimeSkipper estaban reunidos en un mismo ecosistema.

Y para la tienda, esta interconexión lo cambia todo: los equipos ya no tienen que hacer malabares con herramientas aisladas.

Acumular herramientas sin conectarlas puede, por el contrario, añadir complejidad para los equipos: una tienda llena de gadgets que no se hablan entre sí es un poco como una reunión en la que todo el mundo habla a la vez.

Precisamente con esta lógica estuvo TimeSkipper junto a Zebra. Nuestra solución de movilidad, integrada en Zebra Workcloud Sync, permite dirigir las tareas sobre el terreno en tiempo real, directamente en el entorno que ya utilizan los equipos.

El reto: pasar de una tienda conectada a una tienda realmente dirigida.

El verdadero hilo conductor: convertir los datos en acción

RFID, carritos conectados, herramientas de prevención de la merma, movilidad, tiendas autónomas... Todas estas innovaciones tienen un punto en común: generan cada vez más datos.

Pero un dato aislado sigue siendo solo información. El verdadero reto para la tienda del futuro será hacer converger esa información, interpretarla y, sobre todo, transformarla en acciones concretas sobre el terreno.

Es también lo que observábamos en nuestra reflexión sobre el data-store: los equipos se convierten poco a poco en los sensores de un sistema más global, capaz de hacer circular la información entre el punto de venta, la cadena de suministro y las funciones de apoyo.

Y esta evolución afecta directamente a los equipos.

A medida que la IA y la tecnología asumen ciertas tareas repetitivas y facilitan el análisis, el objetivo no es quitarles la decisión a los equipos de tienda.

Al contrario, se trata de darles información más clara, en el momento oportuno, para que puedan decidir y actuar con más autonomía. Saber lo que queda por hacer, entender las prioridades y visualizar la actividad del equipo: son elementos que permiten organizar mejor la gestión de la actividad en tienda.

Nuestra convicción: dirigir en tiempo real está bien; hacer autónomos a los equipos, mejor. Eso es lo que permite nuestra solución de movilidad.

En resumen: las tendencias de NRF Europe 2026 que hay que recordar

Tras tres días de salón, se confirma una tendencia: la tienda del futuro será, sin duda, más tecnológica. Pero, sobre todo, tendrá que ser más conectada, más reactiva y más orientada a la acción.

La tecnología por sí sola no hace una tienda inteligente: todo depende de la capacidad de convertir la información adecuada en una decisión.

¿Y los robots que reponen en los lineales, de los que tanto se habla? Probablemente merezcan su propio artículo. Mientras tanto, los experimentos continúan y todavía queda camino por recorrer...

FAQ: tendencias retail de NRF Europe 2026

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